Redes Topográficas de Apoyo para el desarrollo de Obras Viales


Redes Topográficas de Apoyo para el desarrollo de Obras Viales Sabida es la importancia de un adecuado proyecto de ingeniería para el desarrollo de cualquier obra civil, y de la veracidad y confiabilidad de los datos que alimentan a ese proyecto. La base de datos topográfica es determinante tanto para la definición geométrica de la obra, como para la cuantificación y valoración de cada uno de los ítems que intervienen en la toma de decisiones técnicas adecuadas.

Resulta por tanto vital dentro del desarrollo del proyecto topográfico la conformación de una Red Básica de Apoyo, que establezca un marco de referencia absoluto que se transforme en el lenguaje único de obra de todas las implantaciones planialtimétricas. Esta red es el elemento clave para transformar en realidad el modelo del proyecto: el replanteo de obra.

De nada servirá plasmar un brillante proyecto de ingeniería si el marco de referencia para transportar esos datos al campo no da garantías adecuadas. La red de apoyo debe ser entonces: físicamente sólida, de una densidad acorde y de precisiones adecuadas.

Cuando nos referimos a la solidez física, hablamos de los mecanismos de materialización de los puntos fijos. Parece un dato menor, pero garantizar la difícil remoción de esa referencia es determinante. Es muy costoso determinar posiciones planialtimétricas de precisión y es muy fácil perderlas si no se toman los recaudos apropiados.

Una buena inversión en la construcción de los puntos fijos otorga al topógrafo la seguridad y rapidez indispensable para lograr excelentes costos de operación. Sin embargo, no existe un método único para su materialización, ésta depende de los tipos de terreno a trabajar, de la existencia de alambrados sólidos, o bien, de estructuras que no serán removidas durante el desarrollo de la construcción.

Otro concepto importante para destacar es la revolución técnica que se ha generado en el instrumental topográfico. Hace algunos años los puntos se materializaban para poder estacionarse sobre él. Hoy en día, el trabajo con estaciones totales permite realizar estacionamientos libres, razón por la cual ya no es requerido hacer estación ocupada.

En cuanto a la densidad de la red, resulta claro que las características de la topografía de la traza pueden condicionar la densidad, y que terrenos sumamente ondulados o sinuosos pueden requerir un mayor acercamiento de puntos fijos. Sin embargo, en trazas características de llanura, como en la Provincia de Buenos Aires, es aconsejable la materialización de puntos fijos cada 200 metros. La realización de arranques topográficos con estaciones intermedias entre puntos, realizando bisecciones hacia ambos lados de 100 metros, permiten arranques topográficos de alta calidad y rapidez.

Por último, y sin pretender ahondar en conceptos analíticos, nos resta referirnos a las precisiones requeridas y a los métodos de medición para lograrlas; pero para ello, hemos de desagregar la cuestión dividiendo la Red en planimétrica y altimétrica.

Para la planimetría, sin duda el sistema de medición por satélite GPS. brinda una adecuada respuesta a la problemática. Tomando los recaudos necesarios (p.e., una adecuada verticalización del jalón con bípodes de apoyo para evitar movimientos) y definiendo longitudes de vectores adecuadas, se logran precisiones subcentimétricas en las coordenadas X e Y.

En caso de no existir condiciones adecuadas de cielo para una buena recepción de señal de GPS, resulta muy conveniente la combinación de métodos a partir del empleo de una estación total. Se realizará entonces una poligonal encuadrada y compensada entre puntos fijos GPS, determinados en los extremos del tramo en cuestión.

Finalmente, para la altimetría, siempre es altamente recomendable la nivelación geométrica compuesta de ida y vuelta. Pese a lo evolucionado de los instrumentos topográficos, poco o nada ha cambiado en este aspecto desde los orígenes de los métodos topográficos, excepto por la incorporación de los sistemas DiNi con miras de lectura de código de barras, que han permitido alcanzar precisiones milimétricas con una increíble velocidad de ejecución.

En consecuencia, la Red Básica de Apoyo queda definida en sus coordenadas planimétricas X e Y por medición GPS, y en su coordenada altimétrica Z por el método convencional de nivelación.

Resumiendo, se pueden destacar las siguientes conclusiones:

  1. La determinación de Redes de Apoyo implica una importante inversión desde el punto de vista de la rutina topográfica. No materializarla adecuadamente puede llevar el desarrollo del proyecto a una economía mal entendida.
  2. La adecuada densidad de la red confiere seguridad y velocidad a los replanteos de obra, optimizando la operación de equipos afectados a movimientos de suelos o pavimentación.
  3. Las precisiones se establecen de acuerdo a los requerimientos de ingeniería, pero en general la combinación de métodos planimétricos y altimétricos es sumamente aconsejable.


Equipo Ingar Ingeniería:

Ing. Víctor Angelelli
Ing. Stella Salina
Ing. Cristian Mura


Agradecemos la escuela del Agrimensor José María Canalicchio, dado que sin su apoyo y confianza la construcción de este conocimiento hubiese resultado de gran dificultad.